La dieta de una persona obesa

     Como ya adelantamos en otro apartado, no hay mejor tratamiento de la obesidad que la prevención, además de que es mucho más fácil evitar engordar que tener que adelgazar. Pero si no hemos podido prevenir el aumento de peso y ya somos obesos ¿qué debemos hacer?

     Nuestro esfuerzo irá encaminado a recobrar nuestro peso ideal, al menos un peso que se aproxime lo más posible a éste. Para ello disponemos de un recurso básico y fundamental: la dieta.

     Cuando nos proponemos seguir una dieta alimenticia con la intención de perder peso hemos de tener en cuenta algunos factores porque no cualquier dieta nos sirve, ésta debe cumplir algunos requisitos, que son fundamentalmente los siguientes:

          - La dieta debe ser hipocalórica: Esto significa que debemos ingerir menos calorías de las que gastamos. De esa manera el balance energético es negativo y comenzaremos a perder grasa.

          – Debemos comer todos los nutrientes: En nuestra dieta deben estar todos los nutrientes: hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales. La dieta debe ser completa, cuando una dieta escasea en algún nutriente esencial decimos que es una dieta insana. Lo único que sí debemos restringir en nuestra dieta son las calorías, y ello lo conseguimos a través de la moderación con las cantidades. Por tanto, la dieta debe ser equilibrada, debemos olvidar esas dietas milagro en la que abundan proteínas y están totalmente exentas de grasa o viceversa porque no son sanas y en la mayoría de los casos no funcionan. Podemos bajar de peso de forma saludable y efectiva.

          – Hacer varias comidas diarias: Debemos repartir nuestra dieta a lo largo del día con un mínimo de 3 comidas, aunque sería ideal hacer al menos 5 comidas cada día, haciendo un mejor reparto de las cantidades ingeridas. Es mucho mejor comer más veces y menos cantidad que comer pocas veces e ingerir grandes cantidades cada vez. Algo que nos ayudará siempre en nuestro fin es conseguir que la dieta no sea demasiado monótona. Con una variedad adecuada haremos nuestros momentos de comida más agradables y disfrutaremos de forma sana cada vez.

          Dietas de adelgazamiento inadecuadas

     El tratamiento de la obesidad ha dado lugar al desarrollo de una picaresca destinada a sacar el dinero a la gente, unas veces mediante regímenes eficaces pero inútilmente caros y otras veces con tratamientos absurdos,ineficaces e incluso peligrosos.

     En el primero de los casos tenemos aquellas dietas en las que se sustituyen los alimentos tradicionales por otros alimentos no tan corrientes y mucho más caros en el mercado. Si se calcula bien el valor nutritivo de ambos y se ajustan las cantidades, esta última dieta puede ser adecuada para la salud, aportando una proporción de nutrientes adecuada, pero por el tipo de alimentos que la componen, sale inútilmente cara de seguir, lo que resulta absurdo y desastroso para nuestro bolsillo. Ése puede ser el caso de utilizar faisán en lugar de pollo, de sustituir el pescado por cantidades equivalentes en calorías de caviar o langosta, o de utilizar las endibias, que suele ser la verdura más cara. Cuando un paciente recibe este tipo de dieta dice: “qué bien, qué buena dieta, adelgazaré comiendo manjares”, claro que sí, pero… ¡a qué precio! Sustituir los alimentos más tradicionales por alguno de estos alimentos que hemos nombrado puede usarse como alternativa puntual para proporcionar más variedad a la dieta, pero no debe hacerse como tónica normal de la dieta para llamar la atención del paciente, y que éste quede prendado con la dieta que le han proporcionado y que su bolsillo se vacíe porque tiene que pagar un profesional que le pone una dieta especial y después tiene que pagar los alimentos en el mercado.

      En el segundo de los casos hablamos de aquellas dietas que no se sustentan y que caen por su propio peso, son dietas absurdas que no harán adelgazar y que en muchas ocasiones son insanas y peligrosas. En estos casos se suele abusar de la credulidad de la gente. No es extraño observar dietas extravagantes en revistas para la mujer donde comprobamos cómo actrices o personajes famosos afirman tener su magnifico cuerpo gracias a esa dieta que anuncian.

     Es necesario que las personas obesas estén prevenidas de estos tipos de dietas y que cuando decidan adelgazar no caigan en manos de ningún oportunista. La obesidad es un problema serio y debe ser tratada por un profesional experto. Cuando una persona cree que debe adelgazar tiene que dirigirse a su médico, quien la tratará o la remitirá a un especialista de garantía. Le ayudará en cualquier caso. Estos son los pasos a seguir en lugar de dejarse guiar por los consejos recibidos en la peluquería.

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